Academias, clases presenciales, cursos a distancia, métodos audiovisuales, sistemas interactivos... Entre los múltiples métodos en el mercado para aprender inglés CCC ha apostado este año por El inglés en 1.000 palabras. Y se puede decir que ha apostado porque la empresa especializada en enseñanza a distancia ha quitado de su oferta el resto de cursos de inglés que tenía. Como el propio nombre indica, el curso se basa en "el aprendizaje de las mil palabras que componen el 92% del inglés utilizado habitualmente", afirma Juan José Azcárate, director general de CCC.
Quien ha diseñado el curso y da nombre al método, Carlos Maurer, se atreve a garantizar a quien se aprenda las mil palabras, "que será capaz de hablar, hacerse entender y entender a otras personas y de leer periódicos y novelas". Tan seguro está de la efectividad de su método que "garantizamos a los alumnos la devolución de su dinero si no aprenden".
El curso se compone de veinte manuales y diez CDs de grabaciones, y cuenta con un servicio de tutorías y un profesor asignado a cada alumno para realizar consultas por teléfono o Internet. Cada uno de los manuales contiene las cincuenta palabras que hay que aprender cada semana con su correspondiente traducción, oraciones en las que se pone a cada una de esas palabras en su contexto y distintos ejercicios. No es un sistema de aprendizaje convencional: "Al alumno le presentamos la gramática y las normas, pero no para que las aprenda de memoria. Nuestro objetivo es que las interiorice como cuando de pequeño aprendió a hablar español", señala Maurer.
El contenido tampoco está ordenado de forma convencional. "Lo hemos organizado de la manera que hemos estudiado es más conveniente para facilitar el aprendizaje de un ser humano", apunta Maurer. Así, por ejemplo, los complicados phrasal verbs se integran desde el principio entre aquellos conceptos a aprender, como si fueran unos más.